Si la masa se seca o se cocina demasiado, no
te preocupes, solo debes agregar agua tibia, poco a poco e ir
amasando hasta lograr la consistencia deseada.
Si por alguna razón la masa te queda muy
aguada, amásala agregándole maizena (fécula
de maíz o almidón de maíz), hasta que obtengas
la consistencia desea.
Para mantener la masa con el mismo color, debes
trabajarla siempre sobre una superficie limpia y con las manos
perfectamente lavadas.
Ponte un poco crema fría en las manos,
sin exagerar porque debe servirte para evitar que se te pegue,
el uso excesivo de crema puede causar que la masa se ponga aguada
y se ensucie.
Para pintar la masa, debes colocar un poco de
pintura y amásala perfectamente y verifica si es el tono
que quieres, tomando en cuenta que al secar, el color se intensifica.
No abuses del color porque la masa se puede cuartear.
Pieza rota, si por algún accidente una
pieza se quiebra o cuartea, no te preocupes, repara tu material
con pegamento y masa fresca, desvaneciendo con agua tibia y tu
dedo húmedo.
Piezas cuarteadas, para evitar que la masa se
cuartee, o tus piezas se abran, amasa bien para extraer cualquier
burbuja de aire.
Masa excesivamente pegajosa, si a pesar de haber
calentado la masa en el sartén, ésta no mejora,
déjala destapada por 2 horas. Amasa cada 2 o 3 horas para
ésta pierda el agua.
Masa duradera, para que tu masa te dure hasta
un año, guárdala en una bolsa plástica y
en un recipiente hermético. Saca todo el aire, cada mes
debes amasarla con crema y cámbiele la bolsa.
Masa chiclosa, la masa se vuelve poco manejable
cuando está chiclosa, en este caso incorpora masa fresca
para que puedas amasarla. |